La música religiosa negra evoluciona forjando una manera de concebir la interpretación completamente nueva con la que la población negra se identifica plenamente.

Otra importante tradición negra es el blues de los esclavos que trabajaban en los campos del sur, emigra con ellos grandes ciudades del norte y se hace eléctrico y bailable que da lugar al rhythm & blues.

La juventud blanca lo acepta y reinventa dulcificándolo con grandes dosis de country, y así nace lo que se dio a llamar rock and roll.

Los jóvenes negros de todo el país enriquecen la nueva música añadiendo sin complejos los manierismos más típicos de su tradición religiosa.

Estamos a finales de los cincuenta y ha nacido el Soul.

Ray Charles, Jackie Wilson y los grupos vocales de la época tienen su período de esplendor en los 60 y primeros 70, y poco a poco se va diluyendo con la aparición de otros tipos de música que atraen la atención de las nuevas generaciones negras.

El Soul es la música que recoge el momento histórico de la integración de los negros en la sociedad americana, la identificación geográfica del soul clásico, al igual que racial, ofrece pocas dudas salvo casos aislados.

El grueso de la música soul es creado por la población negra de los Estados Unidos de América, y se dice que comienza a mediados de los cincuenta.

Es un hecho que la música que grababa Ray Charles en Atlantic era prácticamente igual a lo que se llamó más tarde soul, esta etiqueta no se generalizó hasta entrados los 60.

Indiscutiblemente, lo que llamamos soul ha entrado ha formar parte de la cultura popular del siglo XX y es una música que ha sobrepasado los límites del tiempo y del espacio, superando con creces las barreras que los intereses de la industria y el comercio discográfico le han impuesto.

En ciertas épocas y por diversos motivos, el soul fue un género marginado, despreciado y condenado al olvido.El Soul que es predominantemente vocal, resultó más apto que ningún otro género musical para estimular la nueva conciencia negra.

Mientras los blues estaban basados en la experiencia del fracaso, el soul afirmaba el ideal de cómo debían ser las cosas.

El Soul liberó al negro de muchos de sus complejos, tanto políticos como sociales, de gusto y sexuales.
La indumentaria del artista y su comportamiento en escena cambian completamente: se introduce la moda afro y un ritmo desenfrenado, pero todo arreglado al detalle y con un máximo de disciplina, para convencerse basta haber visto una sola vez a los Temptations.

Las metáforas sexuales escondidas en el blues se hacen evidentes en el soul.

La evolución de la música marcha paralela con la lucha por los derechos civiles y la autodeterminación.

En esta mundo rico, variado y lleno de emotividad reinan las voces hechiceras de James Brown, Marvin Gaye, Aretha Franklin y demás magos de la música negra norteamericana.

No es exagerar decir que el lenguaje musical negroamericano a través de los 50, los grupos ingleses de los 60, los megastars del rock comercial de los 70 y 80 y los productos del pop bailable de los 90, se ha adueñado de todo el planeta, convirtiéndose prácticamente en corriente principal de la música de finales del siglo XX.

Cuando Sam Phillips oyó a Elvis hacer su imitación de los cantantes negros, nació el rock and roll.

Cuando Paul McCartney aprendió a imitar a Little Richard, apareció una nueva concepción del pop.

Cuando los jamaicanos se entusiasmaron por el r&b que oían en las emisoras de Nueva Orleans, se formó el reggae.

Cuando los grandes virtuosos del rock sicodélico se reencontraron con el blues de John Hooker y Howlin Wolf, se creó el heavy.

Cuando los visionarios de la vanguardia negra descubrieron y ayudaron a una bailarina blanca que moría por triunfar, surgió Madonna.

Es un hecho generalmente asumido que la música negra constituye una de las fuerzas vitales más potentes y constantes en la música popular.

Los negros siempre son conscientes de este hecho y muchas veces ellos mismos se convierten en sus propios enemigos.

Hay que partir del hecho de que en última instancia y aunque cada vez menos, es el público quien elige y al público general lo que le gusta es o bien la música sentimental, o bien la bailable.

Es una realidad que desde principios del siglo XX, la música de baile que ha predominado ha sido de origen latino o negro.

Diversos motivos sociales y políticos hicieron que el juego se decantara finalmente por la música negra, o más bien por sus adaptadores blancos, frente a los últimos restos de la influencia europea y la hasta entonces popularísima música afrocubana.

Años 40-50Segunda Guerra Mundial y posguerra: época de pobreza para las capas bajas de la sociedad estadounidense, incluyendo, por supuesto a la población negra.

Aparece el fenómeno de las emigraciones hacia el norte y oeste.

Comienza lentamente la aceptación del r&b por parte del público blanco (el jazz ya lo había recibido con anterioridad).

Actores negros, como Sidney Poitier y Harry Belafonte, se convierten en ídolos indiscutibles y Dorothy Dandridge es nominada para el Oscar.

El disco es ya sinónimo de música, sus ventas alcanzan cifras millonarias y el r&b se desarrolla en gran manera, de hecho la discriminatoria etiqueta Race Music acaba por desaparecer.

Elementos jazzísticos o latinos impregnan el r&b de la mitad de los 50, enriqueciéndolo y a la vez diluyéndolo.

El elemento del gospel se introduce rápidamente en la escena gracias a voces formadas en la iglesia, como las de Ray Charles y Sam cooke, que libres de complejos no se preocupan de ocultar su influencia.

Da comienzo la era del soul.

Años 60Días de lucha por los derechos civiles, de lideres negros, de conciencia racial y motines callejeros.

La circunstancia es mucho más notoria en la música negra donde los movimientos políticos provocaron la revalorización de elementos tradicionales, mientras la conciencia racial aparece latente en todo momento.

Es ahora cuando el concepto musical soul cobra importancia, ya que de no pretenderlo adquiere valor de símbolo.

Posiblemente, cuando cantaba “Respect”, Aretha Franklin, pensaban que estaba simplemente narrando una desavenencia de carácter doméstico pero los que la escuchaban, con esa voz indeible y toda su alma vibrando en las cuerdas vocales, tenían muy claro que su requerimiento alcanzaba niveles más trascendentales.

En los años 60 la música negra vive momentos gloriosos: con el advenimiento y el éxito del soul, el reconocimiento de su valía es general.

En Europa se descubre el r&b y nace un verdadero culto a su alrededor que fructifica en la aparición de Beatles y Rolling Stone, grupos ingleses de gigantesco poder comercial que dan a conocer y explotan la música negroamericana tras un sutil proceso de trivialización.

Años 70Otra época dorada. Hombres de negocios negros invierten en artistas negros; modelos y actores negros son usados en publicidad y el cine y la música negra se desarrollan prodigiosamente.

Una nueva burguesía negra se ha consolidado en la sociedad norteamericana y las empresas crean y lanzan productos para ella.

Los nuevos grupos vocales, O’Jays, Spinners… alcanzan ventas enormes.

El Black Message domina hasta los Hit Parades y la búsqueda de las raíces culturales y musicales hace renacer valores y costumbres olvidadas a la vez que se investiga en el rico acerbo del pasado común africano.

Hay muchas conversiones al islam, que ha adquirido valor de fuerza política, como por ejemplo los Black Muslims.

También aparece el sofistisoul que, en un principio, se inserta en la sicodelia y que evoluciona hacia otras dimensiones artísticas cuando la industria del disco abre las puertas a jóvenes músicos formados en el conservatorio.

Las nuevas tecnologías dan pie al nacimiento de nuevos estilos y modos interpretativos: Stevie Wonder, Herbie Hancock… Renace con auge inusitado una dimensión de la música negra muchas veces subvalorada: la bailable.

Con la primera crisis del petróleo aparece una necesidad de diversión a ultranza que crea un mercado enorme para las producciones del soul discotequero.

El boom tiene alcance intercontinental y supone en mayor paso en la integración de la música negra en el mercado comercial desde el rock and roll.

Años 80-90La música negra se convierte en mainstream absoluta: artistas negros como Whitney Houston y Michael Jackson baten records de ventas y popularidad y el pop blanco considera que la inclusión de elementos funkies es garantía, a un tiempo, de calidad, prestigio y comercialidad.

Por primera vez desaparecen las distinciones entre pop blanco y negro.

En esta época el término soul servirá para calificar a unos intérpretes descafeinados de tan profesionales que parecerán empeñados en demostrarnos en todo momento los ricos, distinguidos y finolis que son descuidando totalmente la creación artística que se verá reducida a pura fórmula.

Las grandes voces del gospel se habrán de refugiar en la música disco y, por ley de vida, van a desaparecer muchas figuras señeras e irremplazables: Muddy Waters, Big Joe Turner, Joe Tex, David Ruffin, Eddie Kendricks…

Cuando, en el 84, murió asesinado Marvin Gaye mientras Michael Jackson se convertía en la estrella pop más grande de todos los tiempos nos dimos cuenta de que había acabado una era.



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